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Anthropic y xAI: Un acuerdo entre rivales con una promesa incumplida de fondo

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El 6 de mayo de 2026, Anthropic y SpaceXAI anunciaron un acuerdo que sorprendió a buena parte del sector tecnológico. Anthropic, la empresa que desarrolla Claude, el modelo que en este momento concentra mayor atención entre desarrolladores y usuarios técnicos, alquilará la capacidad completa de Colossus 1, el superordenador construido por Elon Musk en Memphis, Tennessee. Más de 220.000 GPUs Nvidia y 300 megavatios de potencia al servicio de Claude Pro y Claude Max. Lo que este acuerdo no explica es el contexto ambiental del centro de datos que las dos empresas comparten, y la promesa incumplida que lo precede.

Una promesa sólida, sobre papel

Cuando xAI eligió Memphis en 2024 para construir Colossus, una de las razones técnicas fue la proximidad a la planta depuradora T.E. Maxson, a menos de 400 metros del emplazamiento. Los centros de datos de esta escala necesitan millones de litros de agua diarios para refrigeración, y usar agua potable del acuífero de Memphis Sand, la reserva subterránea que abastece a cientos de miles de personas en la región, generó alarma inmediata entre los vecinos.

La solución propuesta era razonable: una planta de reciclaje de aguas residuales de 80 millones de dólares que tomaría el efluente tratado de la depuradora, lo filtraría hasta el nivel necesario para refrigeración industrial, y eliminaría la necesidad de extraer agua potable del acuífero. El propio Musk dijo que le parecía «estúpido» usar agua de bebida para enfriar un superordenador. La planta, denominada Colossus Water Recycling Plant, comenzó su construcción en octubre de 2025. Con capacidad para procesar 49 millones de litros diarios, habría cubierto las necesidades de Colossus 1 y tendría excedente para otras industrias del parque, incluyendo la acería Nucor. Anteriormente nos referimos tangencialmente a este impago al hablar sobre el coste de la IA, como un ejemplo de buena práctica: aprovechar infraestructura existente, no competir con el suministro doméstico, reducir entre un 9 y un 10 por ciento la extracción del acuífero regional.

La marcha atrás

En abril de 2026, xAI anunció que paralizaba la construcción de la planta de reciclaje. Sin fecha de reanudación. El ingeniero responsable del proyecto, que había explicado públicamente todos sus detalles técnicos, quedó bajo órdenes de no hacer declaraciones. Musk publicó en X que la empresa necesita «centrarse en terminar Colossus 2 y asegurarse de que es extremadamente estable», y que después construirá la planta de agua.

xAI no tiene ninguna obligación legal de retomarla. La promesa fue pública y explícita, pero no contractual. Mientras tanto, Colossus 1 sigue operativo y extrayendo agua del acuífero para refrigeración.

La ampliación del centro de datos

Hay un dato relevante que la cobertura del acuerdo Anthropic-SpaceXAI pasa por alto: incluso si la planta de reciclaje se construyera, solo cubriría Colossus 1. Colossus 2, en el sur de Memphis, está demasiado lejos de la depuradora para beneficiarse de esa solución. Una tercera instalación prevista también quedaría fuera. Ambas consumen agua potable del acuífero sin alternativa de reciclaje en el horizonte cercano.

El crecimiento va exactamente donde no hay solución disponible. Colossus 1, el centro con la promesa ambiental más sólida, es el que alquila Anthropic. Las nuevas instalaciones, las que siguen expandiéndose, son las que no tienen respuesta para el agua.

El aire: un problema diferente al esperado

La queja más extendida entre los residentes no es el agua sino la calidad del aire, lo que puede resultar contraintuitivo. Un centro de datos no es una fundición ni una refinería: los servidores generan calor, no emisiones contaminantes directas.

El problema no son los servidores. Es cómo se genera la electricidad para alimentarlos. xAI construyó Colossus en 122 días, y la red eléctrica local no estaba preparada para absorber esa demanda. La solución fueron decenas de turbinas de gas clasificadas como «temporales», una categoría regulatoria que en Estados Unidos permite operar sin los permisos de la Clean Air Act y sin los sistemas de control de emisiones habituales. La NAACP interpuso una demanda solicitando la paralización de estas turbinas, alegando que emiten más de 2.000 toneladas anuales de óxidos de nitrógeno y otros contaminantes vinculados a enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

La promesa incumplida del agua y las turbinas como solución temporal responden a la misma lógica: la velocidad de despliegue como prioridad, con los efectos secundarios asumidos por el entorno local.

Anthropic y la crisis de infraestructura

Para entender por qué Anthropic ha llegado a este acuerdo hay que conocer el contexto de los últimos meses. Dario Amodei reconoció que la empresa había planificado un crecimiento diez veces superior, pero los ingresos y el uso crecieron 80x en el primer trimestre de 2026, un ritmo que describió como «demasiado difícil de manejar».

Esa presión se tradujo en problemas de servicio durante horas punta y, en abril, en un episodio revelador: Anthropic eliminó silenciosamente Claude Code del plan Pro de 20 dólares mensuales sin avisar a los usuarios. En menos de 24 horas, la reacción de los usuarios forzó una marcha atrás. El responsable de crecimiento de la empresa explicó que «la forma en que la gente usa una suscripción de Claude ha cambiado fundamentalmente» y que los planes actuales «no fueron diseñados para esto». El acuerdo con SpaceXAI es la respuesta directa a esa presión: acceso inmediato a 220.000 GPUs sin esperar a que entren en producción los centros de datos propios. Anthropic obtiene el compute que necesita; SpaceXAI monetiza Colossus 1, que ya no necesita para su propio entrenamiento desde que migró a Colossus 2, y suma un cliente de peso antes de su salida a bolsa.

El acuerdo tiene lógica de negocio clara para ambas partes. Ninguna de las dos ha mencionado en sus comunicados el contexto ambiental del centro que comparten.

Qué pasa con el agua

Una pregunta que los comunicados oficiales no responden: una vez que el agua del acuífero entra en el sistema de refrigeración, ¿a dónde va?

En los sistemas de enfriamiento evaporativo que usa Colossus, entre el 70 y el 80 por ciento del agua se pierde como vapor al absorber el calor de los servidores. El 20-30 por ciento restante, concentrado en sales y minerales porque el agua pura se ha evaporado, se descarga como purga y va al alcantarillado municipal, a una planta de tratamiento o a un cuerpo de agua superficial. Este efluente no retorna al acuífero como agua aprovechable.No queda claro en qué condiciones se gestiona actualmente esa purga con la planta de reciclaje paralizada. El diseño original incluía un sistema de descarga cero, sin retorno al río ni al alcantarillado. Sin la planta operativa, esa garantía no existe.

Lo que Memphis recibe

El análisis sería incompleto sin mencionar el contrapunto económico, que es real y significativo.

xAI se convirtió rápidamente en el segundo mayor contribuyente fiscal de Memphis y el condado de Shelby, solo por detrás de FedEx. En 2025 pagó aproximadamente 13 millones de dólares en impuestos a la propiedad, con proyecciones de casi 28 millones anuales cuando Colossus 2 entre en pleno rendimiento. Un acuerdo específico destina el 25 por ciento de los impuestos municipales de xAI a mejoras en barrios en un radio de cinco millas. En el primer año ese fondo ya alcanzó 3,2 millones de dólares. La inversión total en propiedades supera los 3.500 millones de dólares, y la Cámara de Comercio de Memphis estima un impacto acumulado a largo plazo de entre 40.000 y 50.000 millones.

El empleo es el capítulo más matizado. Durante la construcción trabajaron en el emplazamiento una media de 1.600 personas, pero los empleos permanentes directos se estiman entre 300 y 500, algunos bien remunerados, otros en torno a los 20 dólares por hora. La proporción de empleos permanentes respecto al volumen de inversión es baja, característica estructural del sector, intensivo en capital y no en mano de obra.

La población tendrá que valorar si estos ingresos fiscales crecientes, fondo comunitario y empleos directos limitados, compensa el impacto sobre el acuífero, la calidad del aire y la infraestructura de servicios de una ciudad que ya arrastraba problemas previos.

El acuífero de Memphis Sand es uno de los sistemas de agua subterránea más puros y mejor protegidos geológicamente de Estados Unidos. No tiene sustituto. Protect Our Aquifer señala que la promesa del agua reciclada fue el argumento central para reducir la oposición al proyecto. Su suspensión deja ese compromiso sin respaldo operativo, aunque la empresa mantiene su intención declarada de retomarlo.