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Las plataformas de IA a finales de 2025: estrategias que divergen

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Durante 2025, las principales plataformas de inteligencia artificial han abandonado definitivamente el modelo de “chatbot genérico” y han seguido caminos estratégicos muy distintos, tanto en integración como en automatización y uso avanzado. Vamos a ver, a modo de resumen de fin de año, las principales novedades, centrándonos menos en la evolución de los modelos y más en la transformación de las plataformas: qué nuevas capacidades ofrecen y cómo han cambiado la forma de trabajar con la IA.

Perplexity está evolucionando hacia una plataforma de investigación y trabajo por proyectos. Además de Spaces y los modos Research / Deep Research, destaca la introducción de Tasks, que permiten programar acciones recurrentes y automatizar flujos sencillos dentro de un espacio. Estas tareas acercan a Perplexity a un modelo semi-agéntico, especialmente en la versión Pro, donde se combinan con Labs para crear dashboards, hojas de cálculo, presentaciones y mini-apps web basadas en datos y búsquedas.

Microsoft Copilot refuerza su papel como asistente transversal profundamente integrado en Edge y el ecosistema Microsoft. Permite trabajar directamente sobre documentos abiertos en el navegador, usar Copilot Pages como espacio persistente y aplicar modos avanzados de razonamiento como Think Deeper y Deep Research. Como elemento diferencial, Copilot puede utilizar APIs de Google para interactuar con servicios como Drive o Gmail, ampliando su alcance más allá del ecosistema Microsoft. Además, Edge con el panel de Copilot está disponible en Linux, lo que extiende esta integración a entornos tradicionalmente menos cubiertos. Ya existente en otros paises, pero no en la Unión Europea, copilot actions permitirá a Copilot interactuar con aplicaciones de terceros, como Slack o Trello, realizando acciones como completar formularios o crear tareas para automatizar flujos de trabajo complejos.

Gemini continúa apostando por la integración profunda con el ecosistema Google. Entre sus capacidades más relevantes está la lectura y análisis del documento abierto directamente en Chrome, lo que permite interactuar con páginas web y documentos sin pasos intermedios. Esta función, junto con NotebookLM, instrucciones personalizadas y extensiones para Gmail, Drive o Maps, refuerza su enfoque de asistente ubicuo, aunque algunas de estas integraciones aún no están disponibles en Linux.

Claude (Anthropic) se posiciona como la plataforma más ambiciosa en automatización avanzada, pero con importantes matices. La familia Claude 4 introduce capacidades de razonamiento extendido, búsqueda web y creación directa de archivos. Su propuesta más innovadora, Computer Use, que permitiría interactuar con interfaces gráficas como un usuario humano, sigue siendo un proyecto en fase experimental y no está disponible de forma generalizada para usuarios finales, aunque marca claramente la dirección futura de la plataforma.

ChatGPT, por su parte, ha seguido un camino menos visible pero conceptualmente distinto. En lugar de integrarse con aplicaciones externas o sistemas operativos, OpenAI ha consolidado la plataforma como un espacio de trabajo cognitivo: proyectos persistentes, memoria selectiva y un conjunto unificado de herramientas para análisis, escritura y razonamiento profundo. Más que un asistente del sistema, ChatGPT actúa como una mesa de trabajo intelectual orientada a proyectos de medio y largo plazo.

Finalmente, DeepSeek juega en otra liga. No compite por la integración con aplicaciones ni por la experiencia de usuario final, sino por ofrecer modelos base altamente eficientes y competitivos, pensados como infraestructura sobre la que terceros puedan construir sus propias plataformas y agentes.

Conclusión

El panorama de la IA a finales de 2025 no se define por una carrera única, sino por estrategias divergentes: automatización progresiva (Perplexity, Claude), integración total en ecosistemas (Gemini, Copilot) o consolidación de entornos de pensamiento y trabajo avanzado (ChatGPT). La “mejor IA” depende, más que nunca, del tipo de relación que el usuario quiera tener con ella.