Los Core Updates son actualizaciones profundas del algoritmo principal de Google que ocurren de forma periódica (habitualmente entre dos y cuatro veces al año). A diferencia de los ajustes diarios, estas actualizaciones reevalúan la relevancia y calidad de todo el contenido indexado, bajo nuevos criterios. Su impacto es estructural: no se trata de corregir errores puntuales en una web, sino de una reorganización amplia de qué contenidos considera Google más útiles y fiables.
Desde el inicio de su despliegue el pasado 11 de diciembre, diversos sensores independientes de seguimiento de SERPs han registrado picos de volatilidad cercanos a 9.2 sobre 10. Para entender esta cifra, puede imaginarse un sismógrafo: valores por encima de 9 indican movimientos bruscos y continuos en las posiciones de búsqueda. Se trata de una de las sacudidas más intensas del año, con efectos visibles en sectores como el comercio electrónico, la salud y, de forma especialmente acusada, la tecnología.
Claves del impacto en las últimas 72 horas
Aunque el despliegue se prolongará previsiblemente hasta finales de mes, los primeros datos agregados permiten identificar algunos patrones consistentes:
- Eficiencia técnica y experiencia real: numerosos análisis apuntan a una pérdida de visibilidad en sitios con estructuras HTML muy pesadas o con una ejecución de JavaScript que degrada la navegación móvil. No se trata de una penalización directa por el tamaño del DOM, sino de una valoración negativa cuando este impacta en tiempos de carga, estabilidad visual y usabilidad.
- Reequilibrio de la autoría y el contenido especializado: se observa un repunte de visibilidad en blogs independientes y sitios de nicho con alta profundidad temática. Todo indica que Google está corrigiendo la sobre-representación de grandes dominios generalistas en consultas técnicas donde su aportación era limitada, un fenómeno que algunos analistas han denominado la recuperación de las “joyas ocultas”.
- Caída del SEO parasitario: estrategias basadas en publicar contenido de terceros aprovechando la autoridad de grandes dominios están experimentando descensos notables en las SERPs. Este tipo de “autoridad alquilada” parece estar siendo reevaluada negativamente en favor de una correspondencia más clara entre dominio, autoría y temática.
En conjunto, el Core Update de diciembre refuerza una tendencia ya visible en meses anteriores: la eficiencia técnica, la coherencia temática y la autoría reconocible dejan de ser factores secundarios y pasan a formar parte del núcleo de evaluación algorítmica.
Ante niveles de volatilidad tan elevados, la práctica habitual entre profesionales es evitar decisiones precipitadas. Resulta aconsejable monitorizar herramientas como Search Console y análisis de rendimiento, pero posponer cambios estructurales profundos hasta que el despliegue finalice y las posiciones se estabilicen.
